Celebration Church

Day 3 - Marriage

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“Let us come boldly to the throne of our gracious God. There, we will receive His mercy, and we will find grace to help us when we need it most.” (Hebrews 4:16)

Are you longing for a breakthrough in your marriage? Have the differences between you and your spouse brought you to a dead end? Are you or your spouse speaking about separation or divorce? Are you or your spouse involved with another person? Do you find it difficult, or even impossible, to communicate with your spouse… to resolve your issues?

The answer to these questions can and will be revealed by God if you ask Him, particularly during these 21 days of fasting and prayer. There is power in fasting! By drawing near to God, to His Throne, He will be there, ready to give you the answers, the strategy, the way for you and your spouse to regain what the devil is trying to take away from you. After all, your marriage is even more important to your Father than to you.

Let’s remember that fasting, in itself, is not the answer. Fasting, like praying, is a way for us to come to the Father and draw so close to Him that are able to hear the heart of our Father and allow Him to speak to our situation. Fasting increases the effectiveness of our prayers, as we set aside a longer and more dedicated time of intimacy with the Lord.

So, what is the answer to your marriage situation? God is the answer! He simply wants to reveal Himself –the answer we seek– to us. This is true for your marriage and for all other relationships in your life (your children, relatives, friends).

At the end of the day, let’s remember that we need to rely solely on God, not on ourselves or our spouse. Even today, ask the Lord what He thinks, what He wants, what He has for you and your spouse. Remember, in Him we will find grace to help us in this time of need in our marriage.

Lord, set my spouse and I free from the bondages of sin. Lord, I am praying for my marriage to be restored, healed and rebuilt by your mighty power. I have faith and I am trusting you to open our eyes and ears to see and hear your truth about my marriage, and to set us free in the Name of Jesus. Amen.

 

Día 3 – MATRIMONIO

“Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”; Hebreos 4:16.

¿Estás esperando un cambio en tu matrimonio? ¿Las diferencias con tu cónyuge te tienen en un callejón sin salida? ¿Se habla sobre separación o divorcio en tu matrimonio? ¿Estás tú o tu cónyuge involucrado con otra persona? ¿Te resulta difícil, o incluso imposible, comunicarte con tu esposo o esposa para resolver tus problemas?

La respuesta a estas preguntas puede y será revelada por Dios si se lo preguntas, particularmente durante estos 21 días de ayuno y oración. ¡Hay poder en el ayuno! Al acercarte a Dios, a Su trono, Él estará allí, listo para darte las respuestas, la estrategia, el camino para que tú y tu cónyuge recuperen lo que el diablo les está quitando. Después de todo, tu matrimonio es aún más importante para tu Padre que para ti mismo.

Recordemos que el ayuno, en sí mismo, no es la respuesta. El ayuno, como la oración, es una manera para que vayamos al Padre y nos acerquemos tanto a Él que seamos capaces de escuchar el corazón de nuestro Padre y permitirle que hable a nuestra situación. El ayuno aumenta la eficacia de nuestras oraciones, ya que establece un momento de intimidad más extenso y dedicado con el Señor.

Entonces, ¿cuál es la respuesta a tu situación matrimonial? ¡Dios es la respuesta! Simplemente, Él quiere revelártela Él mismo como hijos que somos. Esto es cierto para tu matrimonio y para todas las otras relaciones en tu vida (tus hijos, familiares y amigos).

Al final, recordemos que debemos confiar únicamente en Dios, no en nosotros mismos o en nuestro cónyuge. Incluso hoy, pregúntale al Señor qué piensa, qué quiere, qué tiene para ti y tu esposo o esposa. Recuerda, en Él encontraremos la gracia para ayudarnos en los momentos de necesidad en nuestro matrimonio.

Señor, libera nuestro matrimonio de las ataduras del pecado. Oro para que mi matrimonio sea restaurado, sanado y reconstruido por tu gran poder. Tengo fe y confío en ti para que abras nuestros ojos y oídos, y así ver y escuchar Tu verdad sobre mi matrimonio, y para liberarnos en el Nombre de Jesús. Amén.